22 de junio de 2012

tears;

No creo que en tan poco tiempo tenga tanto por lo que llorar, pero son varias cosas que me tocan, me lastiman el corazón cada vez que las recuerdo.
Esos momentos en los que lloro por lo que me pasa, generalmente después de varias experiencias acumuladas, siento que me saco un peso de encima, que toda la tristeza se drena con mis lágrimas, y que con cada suspiro se va un recuerdo.
No hay mejor remedio, pero no hay nada más doloroso que hacerlo.
Sé, a estas alturas, que me quedan muchas cosas por las que sufrir, por las que llorar, pero vale la pena irse deshaciendo de esas anclas que nos van reduciendo la movilidad, ¿no?
No perdí tantas personas en mi vida, no tuve tantas heridas que sanar, pero también hay veces que sufro, por esas pocas personas que se fueron, las que más me duelen, y por esos pasos que tengo que dar para avanzar. Y también sufro por otras personas, por aquellas que sufrieron una pérdida tan grande como es perder a una persona. Hay que comprender el dolor ajeno tanto como el propio, y que a veces, aunque la gente esboce una sonrisa, puede ser borrada con el más mínimo recuerdo.

Facundo- 1999.
Juana- 2012.

No hay comentarios:

Publicar un comentario