29 de enero de 2012

shut up;

A veces la gente tiene que callar. No digo que todos sepan hacerlo, es sólo un hecho.
Algunas personas no sólo no saben; no quieren callar, prefieren decir lo que sienten y lo que piensan, sin tomar en cuenta los sentimientos y los derechos de otras personas.
Tenemos derecho a decir lo que pensamos. Es nuestro derecho. Pero nuestros derechos terminan donde comienza el derecho del otro.
No nos gusta callar, tampoco nos debería gustar hablar de más, es mejor decir las cosas de a poco.
No tendríamos que ser tan desconsiderados, ¿No?

27 de enero de 2012

scary consequences;

No tengo respuestas, porque no tengo preguntas y nadie me las hace. No tengo ilusiones, porque nadie me inspira. No tengo problemas, porque nadie me los provoca. No tengo objetivos, porque vivo el presente.
Siempre mantengo el mismo punto de vista; poder no es querer. Querer ES poder, y no necesariamente no querer es no poder. La intención y la voluntad son esenciales.
No sé lo que quiero, pero sé lo que no puedo querer. Sé que algunas prohibiciones son necesarias en mi vida y por eso las mantengo.
No puedo pagar las consecuencias de mis actos. Menos de aquellos actos a los que me abstengo estrictamente. Y además de no poder, no quiero.
Por saber lo que me hace bien, y lo que me hace mal, prefiero mantenerme sobria de actos que contradicen mi forma de ser, y sobre todo mis principios morales. En resumen, no voy a hacer cosas que no tenga ni quiera hacer.

25 de enero de 2012

personality;

No me preocupa ser bonita, no me preocupa tener un buen físico ni tampoco ser la más simpática. No sé por qué todos se acomplejan tanto por hacerlo, si al fin y al cabo siempre sale a la luz quién tratas de ser y quién eres realmente.
Lo que no entiende la gente es que para ser feliz basta con ser uno mismo y rodearse de gente que piense igual. Ya que al final, quieras o no, todo se invierte, pasas de ser el más popular a ser el abandonado por intentar fingir ser alguien que no eres. Como en las películas estadounidenses de secundaria. El nerd que se cambia de escuela trata de juntarse con los jugadores de básquet, o de fútbol americano. Trata de ocultar su pasado, ya que revelaría quién es verdaderamente. El conflicto principal de la película sería cuando todos descubren su pasado, y por ende, su verdadera personalidad.
Esto es, además de mentirle a los demás, mentirse a uno mismo. Lo cual uno no tiene por qué permitir.

18 de enero de 2012

think;


Pensar en el pasado no es algo de lo que me prive.
Pero no es una de las cosas que más me guste, es algo que simplemente necesito hacer de vez en cuando. Sin historia no se tiene futuro, ¿no? Lo que quiero decir es que para tener un futuro sin tantos errores, hay que aprender de tu pasado.
Mi pasado es muy distinto a mi presente, y supongo que en el futuro, mi actual presente va a ser distinto también.
Lo único que no cambia, es mi manera de pensar.
Siempre mantuve una especie de pensamiento político, bastante complejo para mi edad. Me sale naturalmente, pero una cosa es pensar y otra es actuar. No actúo de la misma manera que pienso, no me manejo según la complejidad de mis pensamientos, más bien me gusta actuar y vivir de una manera simple.



9 de enero de 2012

the problem;

El problema no es ser igual a todos, el problema es ser distinto.
El problema no es quedarse donde siempre, el problema es progresar.
El problema no es ser muerto en vida, el problema es vivir al máximo.
El problema no es callar, el problema es dejar mal parado a alguien.
El problema no es mentir para complacer, el problema es decir la verdad cuando es necesario.
El problema no es ocultar, el problema es sentir.
El problema es ser tú, cuando nadie más pretende serlo.

5 de enero de 2012

be yourself;

Una de las cosas que aprendí en esta vida es a jugar mi propio papel.
No fingir ser alguien más, no querer interpretar algo que no está en mi sangre.
Ser quien soy y hacer las cosas a mi manera, no a la manera de alguien más, no a la manera correcta, no a la manera incorrecta. A mi manera.
Mirar hacia el pasado cuando yo quiera, repetir mis errores si quiero hacerlo. Decir lo que pienso cuando es el momento, no guardarme nada que tenga ganas de decir.
Soltar la mano de quien me pueda lastimar, besar en la mejilla al que me ayude.
Cumplir mis sueños, poco a poco, aunque me cueste.
Sentir el dolor de otras personas como si fuera propio, para sentir lo que es cuando no es mío. Ayudar a otros para que después me ayuden a mí. No mirarle los defectos a las personas, mirarle el lado bueno a cada situación a la que me enfrente. Enfrentar mis miedos, nunca rendirme ante un problema. Resistir a cualquier insulto, a veces devolverlo. Otras veces olvidarlo, dejarlo pasar.
Ser honesta conmigo misma y nunca olvidar a una persona que fue importante para mí, aunque me haya lastimado. Nunca olvidar las cosas que me hicieron mal, porque olvidarlas duele el doble. Y vivir, vivir a pleno cada día, porque puede ser el último.

2 de enero de 2012

he;


He goes…
He is gone…
He comes back…
He leaves again…
He doesn’t know how to sing…
He almost lost his head once…
He calls me “pretty”…
He received a punch for me…
He always suffers…
He is not the kind of person who loves at first sight…
He took me at the lake in the midnight…
He had never touched a girl’s hand before mine…
He only looks other girls when I’m gone…
He knows I'm jealous.
He is the best friend that a girl could have…
He is just the most important person in my life…

1 de enero de 2012

inexpressive muse;

Nunca irradia expresión alguna. Nunca.
No sonríe, no llora, no frunce el ceño, ni tampoco parece pestañear.
Sus ojos sólo muestran inexpresión. Inexpresión total.
Atención. Esa parece ser la única función de su rostro, el único motivo por el que se mueve.
Pero al fin y al cabo, mantiene la misma mueca insulsa y tan poco especial.
Aún así, hay algo de ella que me cautiva, me inspira y me hace vibrar.
Desde hace un tiempo la retrato. Es quien me motiva a seguir pintando, ya que desde hacía un tiempo no lo hacía.
Ni ella ni nadie entiende por qué. Pero no estoy en posición de explicárselo a ninguna persona. Porque no puedo.
Lo que sí sé explicar es que la belleza de su rostro me enamora. Pero no sé por qué también su inexpresión lo hace.
Estoy encantado por sus ojos, que cada vez que me prestan atención, causan en mí un irreal sentimiento de suicidio, y me encanta.