No tengo respuestas, porque no tengo preguntas y nadie me las hace. No tengo ilusiones, porque nadie me inspira. No tengo problemas, porque nadie me los provoca. No tengo objetivos, porque vivo el presente.Siempre mantengo el mismo punto de vista; poder no es querer. Querer ES poder, y no necesariamente no querer es no poder. La intención y la voluntad son esenciales.
No sé lo que quiero, pero sé lo que no puedo querer. Sé que algunas prohibiciones son necesarias en mi vida y por eso las mantengo.
No puedo pagar las consecuencias de mis actos. Menos de aquellos actos a los que me abstengo estrictamente. Y además de no poder, no quiero.
Por saber lo que me hace bien, y lo que me hace mal, prefiero mantenerme sobria de actos que contradicen mi forma de ser, y sobre todo mis principios morales. En resumen, no voy a hacer cosas que no tenga ni quiera hacer.
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