Así nos entendemos mejor, ¿no?
Quiero decir, no hay que basar las relaciones en mentiras.
Si alguien no acepta que le digamos la verdad, se molesta, verdaderamente tiene los valores invertidos.
Me refiero a que si alguien prefiere que lo complazcamos con una mentira a que le digamos la verdad aunque duela, habrá que evaluar y sobre todo preocuparse por si el otro haría lo mismo con uno, decirnos la verdad cualquiera sea la situación.
Hay que ir de frente, enfrentar la situación, posiblemente con la mejor cara, decir lo que pensamos tratando de no herir al otro, pero siempre con palabras que salgan de nuestro interior.
Amigos hay miles, verdaderos pocos, pero si no nos esforzamos por tener más amigos verdaderos, nunca los vamos a tener.
Preferimos quedarnos en el mismo círculo, que usualmente son pocas personas.
Hay que agrandar ese círculo, para tener más gente a la cual recurrir cuando tenemos un problema.
La personas tienen que replantearse qué quieren, que les mientan por complacerlas, o que les digan la verdad para crear una relación fuerte y duradera.
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